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Forward deployed engineers: los ingenieros que se quedan. Cómo lo hace Yunt con sus Colaboradores Digitales

OpenAI y Anthropic fundaron empresas de forward deployed engineers para las grandes. Yunt hace lo mismo para la empresa mediana: entra, lo hace funcionar en tus sistemas y se queda.

Rodrigo Medina CEO @YuntRodrigo MedinaFounder & CEO
Imagen de Forward Deployed Engineer

El problema

Casi todas las empresas ya tienen inteligencia artificial. Tienen ChatGPT, tienen Copilot en el Office, tienen Gemini en el correo. Lo que no tienen es inteligencia artificial trabajando: clasificando sus facturas, armando sus expedientes, respondiendo con sus números. La tecnología está comprada. No está implementada.

No es por falta de ganas ni de presupuesto. Es que el modelo, por brillante que sea, no sabe nada de tu empresa. No sabe cómo se arma una orden de compra ahí, qué documentos exige tu corredora para un siniestro, de qué planilla sale cada cifra de tu estado de resultados. Para que lo sepa, alguien tiene que sentarse adentro: entender cómo se hace el trabajo, conectar el modelo a los sistemas donde vive ese trabajo, probarlo con casos reales y corregirlo hasta que funcione. Ese trabajo no lo hace el LLM. Lo hace una persona con conocimiento técnico y tiempo. Y esa persona es la que las empresas no tienen.

La solución tiene nombre: forward deployed engineer

En la industria del software ese cuello de botella se resolvió hace años con una figura que popularizó Palantir: el forward deployed engineer, el ingeniero desplegado adelante. La idea es simple. En vez de vender el software y esperar que el cliente lo haga funcionar, el proveedor manda a sus propios ingenieros a trabajar adentro de la empresa del cliente. Se sientan con los que hacen la pega. Entienden el proceso. Conectan la tecnología a los sistemas reales, la prueban con datos reales y la ajustan hasta que opera. El ingeniero no está en la oficina del proveedor: está desplegado en la del cliente. Por eso el nombre. En estos días este tipo de ingenieros son los rockstars del ecosistema.

Es la diferencia entre comprar una máquina y comprar la máquina con el mecánico que la instala, la calibra y la deja andando en tu planta.

OpenAI y Anthropic acaban de comprar esa solución, para las grandes

Este año los dos laboratorios más grandes del mundo adoptaron la figura, con miles de millones. En mayo OpenAI fundó la OpenAI Deployment Company: 4.000 MM de USD, 150 forward deployed engineers desde el primer día, socios como TPG, Bain Capital, Goldman Sachs y McKinsey. En julio Anthropic lanzó Ode con Blackstone y Goldman Sachs: 1.500 MM de USD, cien ingenieros. La lectura es una sola: los fabricantes del cerebro reconocen que el cerebro no se implementa solo.

Pero miren a quién le van a mandar esos ingenieros. OpenAI dice que sus socios "patrocinan más de 2.000 empresas en el mundo": fondos de inversión, bancos, consultoras globales. Blackstone va a usar Ode en las empresas de su propia cartera, del Fortune 1000. Un forward deployed engineer de OpenAI cuesta lo que cuesta un ingeniero de San Francisco, y se vende por proyecto a quien pueda pagarlo. Ninguno va a venir a una empresa mediana de 200 personas. La solución existe. Queda para las empresas millonarias.

Nosotros lo hacemos para la empresa mediana

En MC Tech Studio llevamos cuatro años haciendo ese mismo trabajo, el de entrar, para empresas medianas chilenas. No le teníamos nombre en inglés. Lo hacíamos porque era la única forma de que la inteligencia artificial funcionara de verdad en una empresa de 50 o 500 personas. La mediana tiene las obligaciones de una grande con los recursos de una chica: no puede contratar un equipo de ingenieros de IA, y nadie con miles de millones va a mandárselos.

Lo que aprendimos en esos cuatro años es que para que una mediana pueda pagar un ingeniero desplegado, hay que cambiar lo que se vende. No se puede vender ingenieros por hora. Hay que vender el resultado, con los ingenieros adentro, a un precio que la empresa ya entiende.

Los Yunts: los implementamos y nos quedamos

A eso le pusimos Yunt. Un Yunt es un colaborador digital: un cargo de tu organigrama hecho por inteligencia artificial. Hace tareas de alto valor, o sea, no se puede equivocar. Es un puesto de trabajo que se contrata, con manual, con un jefe de tu empresa y con registro de todo lo que hace. Y con nuestros forward deployed engineers adentro, igual que en las empresas de OpenAI y Anthropic, con dos diferencias: el precio y que no se van.

Así lo implementamos. Nuestros ingenieros entran a tu empresa y se sientan con la persona que mejor hace ese trabajo hoy; con lo que sabe y lo que no haría jamás escriben el manual del cargo, que es tuyo. Lo hacen funcionar en tus sistemas, no en una plataforma nueva: tu ERP, tu correo, tu WhatsApp. Antes de tocar nada rinde un examen con casos reales; si no pasa, no entra. Cuando entra, una persona tuya es su jefe y firma lo que pesa. Con la información lista, está trabajando en menos de un mes.

Y después nos quedamos. En las empresas de despliegue el ingeniero termina el proyecto y se va. Aquí el ingeniero sigue siendo parte de lo que contrataste. Cada corrección del jefe se convierte en una regla nueva. Si cambia tu proceso, lo cambiamos. Si sale un modelo mejor, lo cambiamos sin que lo notes. Si algo falla, respondemos nosotros. Y cada mes, antes de la factura, el propio colaborador le manda a su jefe el informe de lo que hizo, con los números de su registro.

Esa es la noticia completa. La inteligencia artificial no se implementa sola: hace falta un ingeniero adentro de la empresa. OpenAI y Anthropic acaban de confirmarlo con 5.500 MM de USD, y lo van a hacer para las empresas que pueden pagar ingenieros por proyecto. Para la mediana lo hace Yunt, con un cargo que se contrata y con forward deployed engineers que no se van.


Rodrigo Medina es fundador de MC Tech Studio y Yunt.

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